Para el capitalismo la tierra es la osamenta de algún dios muerto....(difunta deidad no occidental ni blanca, fenecida por abuso excesivo de capital)...El viento no pudo barrer la sangre del suelo, la lluvia,con su venerable líquido, tuvo que hacer el neosangriento trabajo, lavó el cuajado elemento y completó los circuitos, el canto rodado,por donde discurre la infelicidad terrenal....
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